Elena Antoníu es una poeta aficionada. Su primera colección de poemas incluye poemas-experimentos con palabras y pensamientos
Sí
Quería oír sí, sí de sus labios
un sí que trajera la primavera
un sí que oliera averano
Quería oir sí, sí de sus labios
un sí que hiciera crecer flores en la tierra estéril
un sí que esparciera una fragancia
Quería oir sí, sí de sus labios
un sí que llenara mi alma vacía
un sí que venciera a la muerte
Un sí nacido para morir
del primer al último aliento
Éramos
Éramos, en los océanos de lágrimas,
en las alas de los ángeles,
en las palabras de los narradores,
en los pensamientos de los soñadores.
Éramos, en las sombras de la luna,
en las dedicatorias de las canciones,
en las gotas de lluvia,
en todas partes y en ninguna
Éramos, en un momento eterno del tiempo,
en los nidos de los perseguidos,
en las palabras que se ahogaron
en el olvido en medio del camino, besos.
Hemos existido siempre y nunca,
siempre, nunca.
Esta noche te soñare
Tus dedos acariciarán mi cuerpo,
en esas horas oscuras,
esas donde me hundo en el sueño.
Tú me mirarás sin dormir,
amante insomne de mis deseos más secretos.
Dejarás besos suaves sobre mi piel,
que nacerá bajo tu roce.
Susurrarás palabras de amor
a oídos que no pueden escucharte.
Tus labios dejarán alientos ardientes en mi boca,
mi boca que será tuya,
con palabras tiernas que no se dicen.
Mis párpados cerrados esconden mis secretos,
los que habitan en mi corazón,
esos que si ves, temerás.
Esta noche te soñaré.
En un baile de pasión serás mío,
mío aunque seas ajeno cuando el sueño se disuelve.
Solo en mi sueño profundo te tengo y te poseo:
tu cuerpo, tu corazón, tu alma, tu aliento.
Y tú me tienes y me posees,
aunque jamás conocí lo que es ser poseída.
Eres sueño,
el más mágico,
el más real,
el más poderoso.
No quiero despertar.
Es la hora de la despedida,
la hora del fin.
La hora en que el sueño se hunde
en el abismo del día,
una realidad gris donde tú y yo
somos extraños, desconocidos.
Nosotros nunca respiramos juntos,
unidos, libres, en un éxtasis divino.
A la luz del día, jamás existimos,
pero cuando llega la noche...
Esta noche te soñaré.
Vendrás como caricia ardiente
que me arrastrará a un universo paralelo
donde tú y yo somos realidad,
somos luz,
somos uno.
Somos tú y yo,
desnudos y verdaderos...
verdaderos como nunca fuimos.
Amor, su nombre
No todos los amores son iguales
Algunos están hechos solo de sudor y aliento,
encerrados entre cuatro paredes de una habitación,
brotando pasión y jazmín,
dando a luz primaveras floridas
en cada gota de lluvia gris.
Creando paraísos con caricias valientes
y palabras jamás pronunciadas.
Algunos amores nacen para vivir en la oscuridad, en las sombras,
pero están destinados a ser los faros más luminosos
en sueños apagados y esperanzas rotas.
Algunos amores nacen para durar momentos
y perduran eternidades,
desgarrando almas, desmoronando mundos.
Algunos amores no se llaman amores,
pero son lo más erótico que vivirás en esta vida mortal.
Algunos no tienen rostro ni forma,
pero tienen su nombre.
Y su nombre… es amor.
Apaga la luz
Apaga la luz, amor
no puedo suportar tu mirada
el momento que voy
Voy como un ladrón
en medianoche, en mentiras, en medias verdades
Voy como un fantasma de un amor muerto
***
Apaga la luz, amor
no quiero decir adiós, culpable o no
Αnte la puerta abierta
un dilema me retiene
Puedo vivir sin ti pero no sé si quisiera
No sé si quisiera respirar sin ti
***
Αpaga la luz, amor
nos hemos terminado ya
Sé, es mi falta, es mi miedo
Pero no tengo el poder gritar mi alma
Una alma llena de ti pero un corazón cobarde
Camino en la oscuridad y grito: deten me
Deten me y nunca me dejes
***
Apaga la luz, amor,
no me importa si me disculpes o me entiendas
solo quiero te me amas.
Ámame hoy, ámame ayer
ámame para siempre,
Apaga la luz, sin palabras, y solo ámame
Y
Y cómo los recuerdos deslucen
y cómo los momentos se pierden
y cómo el dolor se olvida
y cómo las formas se desvanecen...
***
Y cuánta felicidad traicionaste
y cuánta infelicidad elegiste
y cuánta falsa libertad viviste
y cuánto amor perdiste
Tu ausencia
Pensamientos dispersos
Pedazos de alma
Sueños rotos
Dolor de corazon
Tu ausencia
Momentos perdidos
Esperanzas descartadas
Naufragios de la costa
Tragedia del amor
Tu ausencia
Tu ausencia es el ultimo adios en un amor
que alguna vez pareció majestuoso
Adiós
Los grandes adioses se dicen frente al mar
donde las ondas abrazan a los amantes amargos
los amantes que lloran lágrimas saladas
Los mejores adioses se dicen en la última hora
cuando el amor se muere en la separación
en el momento en que los labios susurran las últimas palabras de amor.
Adiós amor, adiós
en la proxima vida o en la eternidad
Palabras que siguen el soplo del viento
La Sombra
Un cuerpo vacío, sin rastro de vida
una mirada en blanco
sin el brillo de la esperanza
Un aliento que quedó inconcluso
un hombre que lo perdió todo
y la sombra de si mismo permaneció.
Miedo
Me ves sonreír, pero no las sombras de mi mirada.
Ves la luz en mi cara, pero no la oscuridad en mis ojos.
Ves mi fuerza pero no los pedazos rotos de mi alma.
Escondo el dolor, alejo las nubes, acallo mi fragilidad.
Tengo miedo, tengo tanto miedo de revelarme ante ti.
Tengo miedo de mostrarte las heridas, tengo miedo.
Tengo miedo porque tienes el poder de acabar conmigo...
¿Cuántas cicatrices?
¿Cuántos atardeceres vacíos?
¿Cuántas palabras llevadas por el viento?
Podrías enamorarte de mí:
Podría amarte.
Pero eso nunca lo sabremos...
Tú no viste y yo no hablé.
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